Comprar acciones: ¿Cómo y donde hacerlo? Guia completa 2018!

¿Estás pensando en comprar acciones, pero no tienes claro cómo hay que hacerlo? En ese caso, estás en el lugar indicado, porque tenemos una completa guía donde explicamos todos los detalles. ¡Sigue leyendo y entérate de todo!

 

¿Qué son las acciones y por qué debería invertir en ellas?

Antes de hablar de cómo comprar acciones, puede ser inteligente hablar de qué son exactamente y por qué suele ser una opción inteligente a la hora de invertir. Así que… ¿Qué son exactamente las acciones?

Al fin y al cabo, todo el mundo habla sobre las acciones, y todos hemos visto la Bolsa alguna vez en la tele, pero no siempre nos termina de quedar claro qué es eso de las acciones y de la Bolsa.

Pues bien, es muy sencillo: Las acciones son títulos de propiedad sobre parte de una empresa. Es decir, si una empresa emite 1.000.000 de acciones, cada acción es un título de propiedad sobre una millonésima parte de la empresa.

Parece muy poco, pero, si te paras a pensarlo, si una empresa tiene 100 millones de beneficios al año, son 100€ al año que te tocan… ¡Porque eres propietario de la millonésima parte de los beneficios!

Esto es importante entenderlo: Tener una acción no es algo etéreo. Da derechos reales. Tener una acción te da derecho a cobrar dividendos y te da poder de decisión sobre la empresa, así como ciertas condiciones preferentes en algunas circunstancias.

Evidentemente, si solo tienes una acción, no vas a poder cambiar la dirección de una empresa. Pero sí es cierto que, aunque solo tengas una acción, sigues teniendo derecho a parte de los beneficios (en el caso de que la empresa reparta dividendos).

Además, tú puedes hacer lo que quieras con ese título de propiedad sobre la millonésima parte de la empresa. Puedes alquilar tu acción, puedes venderla, o puedes comprar más a otra persona.

El lugar donde se compran y se venden las acciones es la Bolsa, cuyo nombre completo es “Mercado de valores”. Es decir, un mercado donde se negocian valores. Por tanto, la Bolsa no tiene nada de extraño. Es un simple mercado, como cualquier otro al que hayas asistido.

Allí se negocian las partes de las empresas que se plasman en acciones, y tú puedes comprar y vender partes de tal o cual empresa. No tiene mayor misterio.

 

¿Y por qué comprar acciones?

Ahora, todavía nos quedaría por responder una pregunta: ¿Y por qué querría comprar acciones? ¿Qué gano con ello?

Bueno, pues hay dos formas de verlo: Por un lado, puedes comprar acciones como vehículo de ahorro e inversión y como forma de conseguir una renta del capital cada mes, cada trimestre o cada año (a través de los dividendos).

De esta forma, puedes ir engrosando tu patrimonio a medida que vas haciendo crecer tu cartera de valores, y puedes ir viviendo cada vez más de los dividendos que recibes de las empresas de las que eres propietario. No suena mal, ¿verdad?

Por otro lado, puedes comprar acciones como forma de especular en los mercados y, con ello, ganar la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta (o al revés) en el corto plazo.

Date cuenta de que las dos formas de verlo son distintas: En el primer caso, estás comprando acciones y guardándolas para vivir de ellas a largo plazo sin tener que trabajar. En el segundo caso haces lo contrario, porque las compras y las vendes continuamente para tener beneficios en el corto plazo.

Ambas formas de actuar son legítimas y pueden permitirte obtener grandes rendimientos (de hecho, muchas personas ganan dinero de la segunda forma, como si fuera su trabajo), y ahorran o invierten para su jubilación de la primera forma.

Pero es importante que entiendas que existen las dos fórmulas y que ambas son legítimas y dan buenos resultados.

 

Profundizando un poco más en la diferencia

Profundizando un poco más en la diferencia entre las dos orientaciones a la hora de comprar acciones, podríamos destacar los siguientes puntos:

  1. Objetivo: En primer lugar, el objetivo de cada uno es diferente. El inversor tiende a tener como objetivo la jubilación o el vivir sin trabajar, aunque eso requiera tiempo y austeridad. El especulador tiende a tener como objetivo ganar dinero a corto plazo, en poco tiempo y sin necesidad de vivir austeramente.
  2. Mentalidad: La mentalidad del inversor suele ser la del rentista (es decir, vivir sin trabajar), mientras que la del especulador se acerca más a la de un trabajador con muy buenas condiciones (por ejemplo, ganar 6000€ trabajando un par de horas al día).
  3. Plazo: El plazo también diferencia a ambos tipos de personas. El plazo para ver las ganancias de los inversores suele ser muy largo (de décadas), mientras que el plazo de los especuladores es de apenas unos días (un mes como mucho).
  4. Ganancias: Los inversores suelen querer ganancias más reducidas pero constantes en el tiempo (por ejemplo, un 8% anual sostenido durante varios años), mientras que los especuladores prefieren tener periodos de tiempo menores y con mayor varianza (por ejemplo, ganar un 80% un año y ganar solamente un 30% al año siguiente).
  5. Estabilidad: Los inversores, en general, prefieren la estabilidad, no le gustan los cambios y no quieren más riesgo del necesario. Los especuladores, en general, tienen mucho más gusto por el riesgo y no tienen problemas en que sus ingresos varíen mucho y tengan poca estabilidad en su cuenta de resultados.

Como decíamos, no tienes por qué adscribirte a una única de estas fórmulas. De hecho, como hemos comentado, es muy normal que los traders inviertan lo ganado comprando y vendiendo a corto plazo en otros vehículos de inversión más a largo plazo.

 

¿Cómo comprar acciones?

Ya hemos explicado que tienes dos formas de comprar acciones: La del inversor a largo plazo y la del especulador a corto plazo. Ahora, vamos a ver cuáles son los mejores medios y los mejores productos financieros para cada opción (así, tanto si te atrae más ser inversor como ser especulador, encontrarás la mejor opción para ti).

Aquí tienes las mejores opciones para ponerte en marcha tanto en el campo de la inversión a largo plazo como de la especulación a corto plazo:

 

Comprar acciones como inversión a largo plazo

A la hora de comprar acciones como forma de invertir a largo plazo, lo que tienes que hacer es… Comprar las acciones.

Sí, sé que parece que no digo nada con eso, pero es importante mencionarlo, porque la forma de “comprar acciones” para especular es no comprándolas (sí, es un poco lioso, pero ya lo entenderás cuando pasemos al siguiente apartado).

De momento, lo que tienes que entender es que, si quieres invertir a largo plazo, debes asegurarte de que lo que estás comprando es el título de propiedad sobre una parte de una empresa, no un producto derivado.

Esto puedes hacerlo a través de prácticamente cualquier bróker tradicional (probablemente, tu banco te ofrezca la posibilidad de abrir una cuenta bróker si le preguntas).

El problema de este tipo de compra de acciones es que, en general, las comisiones que cobran los brókers son muy altas. Por ejemplo, para comprar un paquete de acciones pueden cobrarte varias decenas de euros.

Esto no le hace gracia a nadie, pero si tienes en mente comprar esas acciones y mantenerlas en tu cartera durante los próximos 20 años, pues no es demasiado importante (sí lo sería si quisieras ponerte a especular con las acciones, como veremos en el siguiente apartado).

Pero, más allá de eso, si quieres invertir a largo plazo, esta es la forma correcta de hacerlo, porque tienes la posesión directa de la acción, y esto te da derecho a cobrar dividendos (además de ir construyendo poco a poco un patrimonio).

Naturalmente, para esto, debes hacer una buena selección de compañías, porque si compras empresas que no tienen una buena perspectiva de revalorización, puede que no vayas construyendo un patrimonio, sino perdiéndolo.

Es por ello que muchas personas optan por no crear por sí mismos sus carteras, sino dejar que dejan que un experto lo haga por ellos. Generalmente, esto se hace a través de fondos de inversión.

¿Cómo elegir el mejor fondo de inversión? Pues no hay claves mágicas tampoco aquí (de hecho, hay más fondos de inversión que acciones cotizadas, por lo que no es fácil elegir).

Nuestra recomendación es que elijas aquellos fondos que entiendas lo que hacen, que lleven más de 10 años operando y que hayan tenido buenos rendimientos anuales en ese plazo (la cantidad de fondos que cumplen estos tres simples criterios son un porcentaje reducido, te lo aseguro).

Ahora bien, esto es solo si te interesa invertir a largo plazo y tener un buen ingreso constante dentro de, digamos, 30 o 40 años. Si quieres obtener beneficios a más corto plazo, esto no te sirve.

 

Comprar acciones para ganar a corto plazo

Visto cómo invertir a largo plazo en acciones, podemos pasar a hablar de cuál es la mejor fórmula para operar y hacer trading con acciones, de forma que puedas conseguir ingresos en el corto plazo.

En este caso, tenemos que prescindir de la idea de comprar las acciones directamente. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que, como hemos dicho, comprar y vender acciones tiene comisiones implicadas que hacen que los beneficios de la operativa desaparezcan.

Por tanto, tenemos que optar por un derivado financiero que nos permita operar indexados al precio de la acción, pero no operar directamente con el título de propiedad. Esto suena raro, pero es muy sencillo y hay muchos productos que lo hacen (opciones, warrants, futuros, forwards…).

Por nuestro lado vamos a elegir los CFDs, que son el producto más popular para operar con acciones sin poseerlas realmente, y el que más ventajas y beneficios aporta a los inversores particulares.

¿Y cuáles son estas ventajas? Pues, entre otras, las siguientes:

  1. Sin comisiones: El hecho de no tener comisiones permite que la operativa a corto plazo se vuelva rentable. Si tuvieras que pagar comisiones por compra, por venta, por mantenimiento, por custodia… ¡No sería posible obtener beneficios! (Y, sí, todas esas comisiones las pagas en el bróker tradicional).
  2. Posibilidad de ponerse corto: Otro punto muy importante en el campo de los CFDs es que te permiten ponerte corto. Esto significa que puedes apostar no solo a que una acción va a subir, sino también a que va a bajar. De esta forma, tú puedes ganar incluso cuando el mercado está en una tendencia bajista (esto no se puede hacer comprando acciones al modo tradicional que hemos explicado anteriormente).
  3. Posibilidad de apalancarse: Los CFDs también ofrecen la posibilidad de apalancarse. O lo que es lo mismo, ofrecen la posibilidad de “endeudarse” con el bróker para invertir más de lo que se tiene… ¡Pero sin poner en riesgo más dinero del que tienes en tu cuenta! Esto permite que tus ganancias se multipliquen (aunque también tus pérdidas, claro).
  4. Más activos: Otro punto importante de los CFDs es que puedes especular no solo con acciones, sino también con muchos otros tipos de activos (materias primas, pares de divisas, ETFs, índices…). Esto es muy importante, porque te permite aumentar la probabilidad de ganar dinero al tener una mayor cantidad de mercados a tu alcance.
  5. Herramientas de análisis integradas: Otro punto interesante de operar con CFDs es que los brókers de CFDs suelen ofrecer una buena cantidad de herramientas integradas en sus plataformas para analizar los mercados y la evolución de los valores (algo que muy pocos brókers tradicionales hacen).

Como ves, hay múltiples beneficios a la hora de operar con CFDs respecto a la operativa con acciones del modo tradicional. Por tanto, si quieres comprar acciones para operar en el corto plazo, te recomendamos hacerlo según esta recomendación.

 

¡No lo hagas al revés!

Quizá te estés preguntando si no se puede hacer al revés. Es decir, comprar acciones a corto plazo para especular con ellas y utilizar los CFDs para invertir a largo plazo. La respuesta es clara: No. No se puede.

Ya hemos explicado que comprar acciones para operar a corto plazo tiene malos resultados, porque las comisiones son muy altas y los potenciales beneficios que puedes obtener se evaporan entre tanta comisión.

Pero… ¿Y por qué no utilizar la potencialidad de los CFDs para comprar las acciones para el largo plazo? Es decir, ¿por qué no aprovechar ese apalancamiento y reducción de comisiones para invertir a largo plazo?

Y la respuesta es sencilla: Porque lo que estás haciendo no es comprar acciones, sino un CFD (un contrato por diferencia). Esto significa que no tienes la propiedad del activo subyacente (en este caso, la acción).

Por tanto, no tienes derecho a cobrar dividendos ni nada parecido, y esto supone un mayor grado de incertidumbre en el largo plazo.

¿Podrías abrir una posición con un CFD y cerrarla años después? En teoría sí, pero es arriesgado.

En cualquier caso, posible es. Es arriesgado, pero no es una garantía de fracaso y de pérdidas como sí lo es operar a corto plazo con la compra real de acciones.

Pero, si quieres nuestro consejo: No te líes. Utiliza la compra de acciones reales para invertir a largo plazo y utiliza los CFDs para operar a corto plazo.

 

¿Qué acciones puedo comprar usando CFDs?

¿Y qué acciones puedes comprar usando CFDs? Pues prácticamente cualquiera que te interese, aunque es algo que depende mucho del bróker de CFDs que utilices. Cada bróker puede darte acceso a diferentes acciones de diferentes mercados.

En general, es fácil que, en cualquier bróker, encuentres CFDs de las siguientes acciones:

[LISTA DE ACCIONES]

Como ves, tienes una gran cantidad de acciones donde elegir. Pero eso no es todo, porque también puedes utilizar CFDs para especular con los precios de muchos otros activos subyacentes, como los que te vamos a mencionar en el siguiente apartado.

 

Otros activos que puedes comprar con CFDs

Además de la operativa con acciones, puedes utilizar los CFDs para operar en los siguientes activos subyacentes:

  1. Pares de divisas: Los pares de divisas son el activo propio del mercado Forex. Es decir, el mercado de divisas. En la mayoría de brókers de CFDs, además de poder operar con acciones, puedes operar sobre las principales divisas de todo el mundo.
  2. Commodities: La mayor parte de los brókers de CFDs también permiten operar sobre commodities. Esto es, sobre materias primas. En general, ofrecen las más comunes, como el petróleo o el oro, pero, en muchas ocasiones, también ofrecen otras materias primas menos conocidas.
  3. ETFs: Los ETFs son fondos cotizados que se basan en replicar un determinado índice bursátil o el comportamiento de un determinado grupo de acciones (por ejemplo, últimamente se pusieron muy de moda los ETFs de empresas biotecnológicas).
  4. Índices: Los índices son un tipo concreto de ETF, que buscan replicar un determinado índice (como el IBEX-35 o el S&P 500, por ejemplo). De esta forma, puedes estar apostándole a la economía de un país.
  5. Criptomonedas: En los últimos tiempos, muchos brókers de CFDs han empezado a ofrecer la posibilidad de invertir en CFDs sobre criptodivisas. De nuevo, esto no significa que estés comprando la criptodivisa, sino solamente haciendo apuestas en base al valor de las mismas.

Por tanto, tienes una mayor cantidad de opciones entre las que elegir a la hora de invertir y, con ello, potenciar mucho más tu operativa y tener una mayor probabilidad de ganar dinero a corto plazo (algo que no es tan fácil con vehículos de inversión más tradicionales).

 

¿Cuáles son los mejores brókers para comprar acciones con CFDs?

Y, ahora, para terminar, es justo explicar cuáles son los mejores brókers de CFDs, de forma que sepas a dónde deberías acudir para operar a corto plazo (para el largo plazo te recomendamos que pidas a tu banco habitual que te abran una cuenta bróker -es lo más cómodo).

Los brókers de CFDs que hemos probado y que más fiables y con mejores condiciones para los inversores particulares nos han parecido, son los siguientes:

 

Plus500

Plus500 es uno de los mejores brókers de CFDs, porque ofrece condiciones muy favorables para el trader particular:

  1. Muchos activos subyacentes: Plus500 ofrece muchísimos activos subyacentes. Entre ellos, encontramos una gran cantidad de acciones de muy distintas bolsas de todo el mundo. Por tanto, si quieres comprar y vender acciones, este es un gran bróker de CFDs para hacerlo.
  2. Spreads ajustados: Otro punto a favor de Plus500 es que sus spreads son de los más ajustados del mercado. Esto significa que las “comisiones ocultas” que cobran son muy reducidas. Y esto es lo que cualquiera debería buscar al operar con un bróker de CFDs (cuanto más ajustado sea el spread, más fácil es ganar dinero con tu operativa).
  3. Fiabilidad y seguridad: La fiabilidad y la seguridad de Plus500 también es un punto a tener muy en cuenta. Al fin y al cabo, cuando estamos hablando de dinero, tenemos que ponernos en manos de los mejores y más fiables. Y Plus500 tiene larga experiencia y una intachable reputación.

 

eToro

eToro cuenta con los tres puntos mencionados anteriormente, pero tiene una ventaja interesante: No es solo una plataforma de trading, sino que también es una red social. Mezcla ambos conceptos y el resultado es realmente espectacular.

¿Por qué? Pues porque puedes especular tranquilamente a tu ritmo, tal y como desees, pero también puedes “copiar” a otros inversores, de tal forma que replicas automáticamente sus posiciones y, con ello, puedes llegar a igualar sus éxitos.

Además, dispone de comunidades, foros y otro tipo de apartados típicos de las redes sociales. Digamos que ofrece las ventajas de Plus500, pero, además, hace que la operativa en los mercados sea mucho más comunitaria (y, por tanto, más divertida).

 

Como puedes ver, comprar acciones es muy fácil y está al alcance de cualquiera. Por tanto, no hay excusa: Si quieres poner a trabajar tu dinero y ganar operando en los mercados, puedes hacerlo… ¡Y deberías!

Comprar acciones: ¿Cómo y donde hacerlo? Guia completa 2018!
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